LA
CONTROVERSIA DE LOS ESTUDIOS CULTURALES
POR: Andrés Hernández Vega
@andresvegah
“Sabemos que ninguna
teoría, incluso las científicas,
puede tratar de modo exhaustivo la
realidad
ni encerrar su objeto de estudio en esquemáticos
paradigmas.
Toda teoría está condenada a permanecer abierta,
es decir, inacabada, insuficiente,
suspendida
en un principio de incertidumbre
y desconocimiento,
pero a través de esta brecha, que al
mismo tiempo es su boca hambrienta,
proseguirá la investigación.”
(Morín. E. - citado por: Torres & Jiménez. 2004)
os estudios culturales como
corriente intelectual y política para unos, o como simple campo de investigación
para otros, traen inmersos varios aspectos polémicos desde su definición misma
hasta sus fines y su pertinencia en las ciencias sociales y humanas.
Varios autores de
diversas posiciones teórico-ideológicas se han encargado de ubicarse en una de
dos orillas; por un lado los defensores de los ee.cc y por otro sus más
acérrimos contradictores que los ven no solamente innecesarios en los campos
académicos, sino vinculados al sistema capitalista en sus posturas, por la
supuesta ausencia de críticas en sus estudios a este sistema.
Otra crítica constante
hace mella y es el complejo lenguaje o jerga utilizados en su producción que
además acusan de escasa.
¿Por
qué a los físicos y a los economistas (o incluso a los mecánicos de coches) se
les permite, y se espera que usen una jerga, mientras que aquellos que exploran
la realidad social se tienen que expresar de tal modo que todo el mundo les entienda?
(Grossberg. 2010. Pp. 72)
De esta manera el autor
no solamente es enfático en rechazar lo que para él es una injusta crítica,
sino que en líneas posteriores rechaza la obviedad en los estudios sociales, porque
según él “el mundo social es más complejo” (Ibíd. Pp. 72). Miremos lo que nos
dice respecto a la escuela y a los críticos de los estudios culturales de
orientación marxista que rechazan el lenguaje empleado.
(A
nuestros estudiantes se les exige expresarse con el lenguaje de la genética, de
la informática, de la iniciativa empresarial cada vez más neoliberal, pero no
con el del marxismo o el de la deconstrucción) (Ibíd. Pp. 73-Parentesis del
autor)
El lenguaje disciplinar
es confuso para muchos y esto no es cuestión solamente de los estudios culturales,
abarca un amplio espectro de teorías, ideologías y dogmas religiosos, La
cultura por supuesto no escapa de ello.
Se puede analizar
varios aspectos a la hora de tratar de comprender y analizar los ee.cc de la
forma más objetiva posible. Los ee.cc pueden llegar a ser tan complejos como
las polémicas circundantes sobre los mismos, y en muchos casos pueden llevar a
debates inacabados y algo estériles en la búsqueda de un análisis ecuánime al
respecto.
Un rasgo muy importante
tiene que ver con la cuestión de las críticas mordaces que se han hecho a los
ee.cc y de alguna manera tratando de ser “abogado del diablo”. Las críticas a
los estudios culturales desde algunos círculos académicos pueden llegar a ser
un tanto injustas o imprecisas y esto es por su marcado interés en tratar de ir
más allá de las disciplinas fuertemente consolidadas, además no se puede hablar
de ee.cc como una cuestión sin orígenes, sin contexto, ni evolución teórico-práctica.
Es muy relevante la
dinámica misma que han tenido los ee.cc desde su aparición en los años 60 con
la fundación del centro de estudios culturales en Birmingham, aunque para
varios autores los orígenes de los ee.cc se pueden hallar en la posguerra de
1939 o incluso antes, en el siglo XIX,
sin embargo, los ee.cc no han sido los mismos desde sus inicios y tampoco han
sido los mismos en diferentes lugares del mundo, su producción es variada,
amplia y responde a un contexto determinado como cualquier disciplina
científica sustentada en paradigmas, metarrelatos o teorías.
Los importantes
trabajos de corriente marxista de Raymond Williams y de E.P Thomson son el
claro ejemplo de unos ee.cc vinculados a la crítica anticapitalista y a
planteamientos basados en las luchas sociales de los convulsionados años 60 del
siglo XX. Sus trabajos publicados con cierto carácter subrepticio y alejado de
los alma mater ingleses tradicionales hasta nuestros días (Cambridge y Oxford) tenían
un notable carácter histórico social y un compromiso político indiscutible.
Richard Hoggart y
Stuart Hall desde la fundación del antes mencionado centro, trataron de dar un
lugar a los ee.cc en la academia británica y de esta manera iniciar la
producción intelectual que empezaba a elaborarse sobre aspectos de la cultura
en la cotidianidad, y cómo los productos de carácter cultural son consumidos
por las sociedades. Los ee.cc desde este momento aparecen ligados estrechamente
con categorías como: Hegemonía, ideología, identidad y resistencia, esto en sus
orígenes, de ahí las críticas al abandonar algunos de estos preceptos y
categorías, lo que Matterlat & Neveu
(2004) denominan “el pecado original”
de los ee.cc al demostrar un escaso interés por la historia y la economía, que
como bien sabemos son pilares del marxismo clásico y su concepción de la lucha
de clases.
Podemos notar que desde
este preciso momento se inicia la controversia, y lo que para muchos de
nosotros significó la pérdida de los orígenes y fines de los ee.cc. En los años
80 por ejemplo, luego de los análisis sobre las culturas urbanas, las nociones
de género o raza, se migró a análisis en muchos casos banales sobre la recepción de los medios de
comunicación, aquí aparecen las mediciones de audiencia rating y el consumo de
televisión. Los investigadores de los ee.cc han cambiado el rumbo y son responsables
de está “involución de los mismos, esto tuvo que ver con procesos crecientes de
despolitización y militancia” (Ramírez. Pp. 291). Los ee.cc se vuelven un
“producto de exportación” distinto al gestado por sus fundadores y proyectado
ahora por jóvenes investigadores que han sido de una generación distinta con
poco compromiso político influenciados por los medios de comunicación, el
consumo y la globalización.
El análisis de lo cultural
es muy importante, y el hecho de incluir categorías y sectores subalternizados
en la sociedad que antes no eran visibles es un aporte fundamental de los
ee.cc. El marxismo y otras doctrinas político-ideológicas europeas dejaron de
lado otros sectores de la sociedad por los contextos, la evolución del mundo y
las sociedades mismas, de ahí que los ee.cc y la posmodernidad abren la puerta
a otros campos e individuos.
Un análisis de fondo a esta
controversia ameritaría varias páginas, ya que varios autores de “ambas
orillas” han dedicado números enteros a la explicación, a la discusión, la
crítica, la respuesta y demás en este amplio debate. Sin embargo no se pueden
negar aspectos presentes en los críticos y en los cultores de los ee.cc.
Quisiera mencionar algunos de esos aspectos para así concluir, si eso de alguna
forma es posible en un tema tan álgido.
° Los
ee.cc no se pueden analizar en una sola perspectiva. El contexto y sus orígenes
no se pueden desconocer, de ahí que las críticas pueden caer en imprecisiones o
en posiciones netamente subjetivas sobre las formas de concebir el mundo contemporáneo.
° El
uso de un lenguaje técnico abarca absolutamente cualquier profesión, teoría,
ideología o estudio. La cultura y el deporte no son la excepción.
° La
globalización ha degenerado gran parte de la producción académica de nuestros
tiempos al mercantilizar absolutamente todo y crear productos consumibles de
cualquier aspecto. Los ee.cc contemporáneos en su mayoría dedican esfuerzos a
cuestiones absurdas como el neuromarketing, PNL y otras cuestiones referentes a
como vender y saber porque se compra, esto especialmente en EE.UU.
° Los
ee.cc han permitido hacer visibles otros sectores de la sociedad, no solo el
proletariado y la clase burguesa. Los análisis eurocentricos no abarcan el sin
numero de posibilidades de comprensión y legitimación de la diferencia en un
mundo diverso en géneros, razas y culturas.
° Los
ee.cc nos permiten conocer otra tendencia de análisis que puede ser útil en la
comprensión de fenómenos sociales asociados a la cultura.
°El
carácter desmovilizante de algunos ee.cc no se puede desconocer, su
despolitización y cambio de perspectiva inicial en un mundo cada vez más
necesitado de cambio, o de al menos reflexión constante sobre el actual sistema
mundo puede llevar a una legitimación inconsciente o no de la opresión y la
desigualdad.
Referencias:
MATTERLAT, Armand &
NEVEU, Érik. (2004) “Introducción a los
estudios culturales” Ed. Paidos. Barcelona.
MORÍN. Edgar. (1974) “El paradigma perdido: el paraíso olvidado.” En:
La práctica investigativa en ciencias
sociales. Por: TORRES, Alfonso & JÍMENEZ, Absalón. (2004) Pp. 13 a 26. Ed. Universidad Pedagógica
Nacional. Bogotá.
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